Agosto suele ser un mes de calor, pero también de vacaciones, de nocturnidad, y de querer aprovechar todo lo que podamos las horas del día… Por lo que dormimos menos. A veces, con motivos de peso. Y es que desde anoche domingo 11 de agosto, es más especial que nunca esto de tomar Valencia -o cualquier otro punto- después del atardecer. Porque, como cada verano, llega ese momento mágico en el que mirar al cielo de noche, porque San Lorenzo volverá a dejar correr sus lágrimas, permitiéndonos disfrutar de un espectáculo tan singular como el que ofrecen las Perseidas.

Cientos y cientos de estrellas fugaces pasando una y otra vez cerca de la tierra, que siempre nos visitan alrededor del día de la festividad del mártir, el 10 de agosto. El periodo de actividad de estas estrellas durante este 2018 se encuentra entre el 13 de julio al 22 de agosto, aunque las noches del 11 al 13 de agosto serán cuando mayor número de estrellas se moverán por el firmamento. Sobre todo desde las 22.00 horas del lunes 12, y hasta las 10.00 horas de la mañana del martes 13.

Y es que las velocidades de estos meteoros pueden alcanzar los 200.000 kilómetros por hora, y su actividad, esta semana más alta, se suma a que los cielos suelen estar más descubiertos. No es el caso de Valencia, precisamente, donde habrá que estar más atento o alejarse a sitios del interior de la provincia, sobre todo por la contaminación lumínica de farolas y edificios. Estos factores hacen que las Perseidas sean la lluvia de meteoros más popular del año, y de las que mejor se ven, sin duda.

Además, y como es habitual, podremos disfrutar del fenómeno también las noches anterior y posterior a estas fechas. Las Perseidas son meteoros de velocidad alta, que suelen alcanzar los 59 kilómetros por segundo y que discurren entre la constelación de Perseo. Y aunque desde nuestra posición podemos disfrutar del fenómeno, la declinación de la constelación de Perseo hace que la lluvia de las Perseidas no pueda ser vista en regiones australes del planeta. Esta lluvia de estrellas no están exentas de leyendas y tradiciones.

Por ejemplo, en la Edad Media y el Renacimiento las Perseidas daban lugar a una noche en que se festejaba a San Lorenzo. En ella se representaba a estas estrellas como las lágrimas que vertió el santo en su martirio, quemado en una parrilla. Para otras culturas arcaicas, el fenómeno de las Perseidas marcaba una época de malos augurios y remitían a un enfurecimiento de los disoses la lluvia de meteoros. Es por esto que se celebraban ritos de apaciguamentiento a las deidades implicadas en que el cielo se desplomara.

Pero sin duda, es todo un espectáculo que no se debe dejar pasar, por lo que recomendamos buscar un lugar alto y alejado de la contaminación lumínica de los núcleos de población y dirigir nuestra mirada hacia el cielo y dejarse llevar por las Perseidas. Cualquiera de nuestros montes y montañas es un lugar perfecto. También en los lugares próximos a urbanizaciones pequeñas y más recónditas, o en playas sin demasiado apartamento cercano. Lo importante es poder ver un cielo bien negro que vaya iluminándose con esta lluvia de estrellas.

Imágenes: Wikipedia – Flickr (cc)

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.