Apenas faltan unos días para Eurovisión 2019 y la tensión ya empieza a palparse en Tel Aviv, la ciudad de Israel en la que se celebra este año el Festival de la Canción. 41 países compiten en este gran concurso en el que, durante tres días, Europa entera (y hasta Australia) decidirán cuál es la mejor canción del año. O, al menos, esa es la teoría. Cada vez más, especialmente con la entrada de las redes sociales y el mundo de internet, la canción es tan importante como la propia trayectoria de su -o sus- intérprete, de la propia escenografía y de un sinfín de cualidades que, al final, determina el que los más de cien millones de personas que están pegados a la pantalla decidan votar por una u otra canción, por uno u otro país.

De esas 41 canciones, hay seis que ya están directamente clasificadas para una final que tendrá lugar el sábado 18 de mayo y en la que competirán solo los 26 finalistas que resulten elegidos de dos semifinales distintas, que se emitirán también en directo los días 14 y 16 de mayo. Nosotros ya os hemos informado de todas las canciones que no queremos que pasen a la final y, ahora, toca analizar al detalle las canciones que sí deben pasar a la final y competir finalmente por ser la actuación europea del año pero que no son tampoco nuestras grandes favoritas. Así pues, nos adentramos en este reportaje con las canciones ubicadas entre la 26ª posición y la número 11. ¡Aquí van!

26- Albania

Empezamos finalistas deseados con la albanesa Jonida Maliqi, otra de las más mayores de la edición, y eso que solo tiene 37 años. Eso sí, una trayectoria profesional que muchos otros envidiarían a su edad. Infinidad de premios nacionales e internacionales para una cantante que, además, es actriz de éxito y presentadora de algún talent show en su país, además de coach de La Voz. Hasta ha participado en la edición VIP del Gran Hermano de Albania, nunca olvidando su faceta como cantante que en esta canción luce maravillosamente. Una balada con toques exóticos, con derroche de voz y sentimiento que, a nosotros, nos ha atrapado mucho. Albania compite en el Eurovisión desde 2004, pero en los últimos ocho años solo ha logrado clasificarse tres veces. Nunca han hecho podio en la final.

25- Alemania

La irrupción en la lista de Alemania nos congratula porque, de nuevo, éste será un año en el que los 6 países ya clasificados en la final realmente lo merecen. Y, de todos, el que vemos con menor calidad es éste. Las amigas Laura y Carlotta son, musicalmente, S!sters, dos cantantes de éxito desde muy jóvenes y que han formado este dúo para poder ir a Eurovisión por su país. Una misión, de momento, cumplida. Laura se dio a conocer musicalmente con solo diez años y, Carlotta, a los doce. Ahora, juntas, tienen un proyecto interesante, con una escenografía que sin estar muy elaborada es bastante efectiva. La canción es un auténtico lamento pero con mucho poder que, además, les queda de maravilla a estas dos cantantes que empastan sus voces con auténtica armonía. Alemania, como sabréis, es miembro del Big 5 y, por tanto, desde 2004 tiene su pase asegurado siempre en la final. De hecho, solo ha faltado a ella en 1996, cuando no logró clasificarse. Ha ganado en dos ocasiones; la última, en 2010. El año pasado fueron cuartos, pero llevaban tres años clasificándose en último o penúltimo lugar. Veremos qué hacen estas “hermanas”.

24- Estonia

Ocurre todos los años. Un tema que tiene una base ligeramente (o no tanto) country y que parece más estadounidense que europea. Le ocurre este año a las estrofas de Estonia, una canción que gana en los estribillos, pegadizos y con cierta fuerza. Unos estribillos que, podéis juzgar vosotros mismos, se parecen y no poco a los de One last time, de Ariana Grande. Plagios aparte, lo cierto es que Victor Crone resuelve a las mil maravillas su canción. El joven es, en realidad, sueco, y ha vivido varios años en Estados Unidos. En 2015, de hecho, intentó representar a Suecia en Eurovisión, pero no llegó a la final. Ahora lo ha logrado por Estonia, y no es de extrañar, porque el tema que nos presenta es actual, pegadizo y que agrada fácilmente. Estonia tiene una trayectoria muy irregular en el Festival. Han ganado solo una vez, en 2001, con el éxito eterno Everybody. Sin embargo, de sus 25 participaciones, tienen toda clase de clasificaciones, eliminaciones y buenos y malos puestos. El año pasado fueron octavos, pero llevaban dos años sin pasar a la final. Suerte, Victor.

23- Moldavia

Moldavia no nos tiene acostumbrados, en absoluto, a baladas. El país se ha caracterizado, casi siempre, por ritmos a todo color, con folclore, saxofón y hasta fanfarria si ha hecho falta. Lo que sí nos tiene acostumbrados es a calidad. Compiten desde 2005 y solo en cuatro ocasiones han quedado fuera de la final. El año pasado fueron décimos y, el anterior, terceros. Esta vez apuestan por una grandísima balada de esas de mostrarnos a una buena diva, como es el caso de Anna Odobescu, artista moldava que asegura que encontró en la música una “vía de escape” para afrontar la muerte de su padre cuando ella era todavía muy joven. De hecho, ha centrado sus estudios en la música, el jazz y el mundo del teatro. No es de extrañar que su interpretación y técnica vocal sean sobresalientes y que, de hecho, tengan cierta similitud con Céline Dion. Ojalá quede en un buen puesto. Lo merece. La canción está muy bien terminada pero, sin embargo, en las casas de apuestas está peleando por las últimas plazas de los 41 países. Una tragedia.

22- Armenia

Dejamos las baladas y los medios tiempos que nos han ocupado esta parte baja de la final para entrar de lleno en un rap con unos estribillos breves pero intensos que le permiten a Srbuk lucir toda su garra, una voz muy especial y una fuerza escénica que, seguro, tendrá bastantes votos en el televoto. Pero es que Armenia es, sencillamente, esto. Suelen enviarnos buenas propuestas, toques distintos y mucha fuerza vocal. Y este año no iba a ser menos. El torrente de Srbuk es caso aparte este año, y el jurado ha de contemplarlo también. No es de extrañar que Armenia haya clasificado para la final a todas sus candidaturas menos a dos. Eso sí, su mejor posición es un doble cuarto puesto. Este año aspiran a todo con esta joven que es de sobra conocida en su país, en Rusia y en Ucrania. Ha participado en varios talent show, quedando siempre entre los primeros puestos, y sus canciones han sido banda sonora de alguna película. Una carrera prometedora para esta armenia que, suponemos, hará un buen papel en la final. Estamos deseando escucharla ya en directo. Dos veces, por favor.

21- Macedonia del Norte

Vale, el paréntesis de las baladas ha sido breve. Pero es que este año hay grandes temas que se cantan con tiempo lento, pausado, y mucha intensidad. Entre ellos, este himno feminista a la libertad, al propio orgullo, al amor a la vida que nos trae la nueva Macedonia del Norte (antes, Antigua República Yugoslava de Macedonia) con Tamara Todevksa, una cantante más que conocida en el Este de Europa y, también, entre los eurofans. Representó a Macedonia en el año 2008, pero entonces no llegó a pasar de su semifinal. También fue corista de su país en 2004 y 2014 año, en el que, además, su hermana también fue la cantante que representó a Macedonia. Y no, tampoco fue finalista. Una familia muy artista, ya que su padre también es músico y, su madre, cantante de ópera. No es de extrañar que Tamara haya dedicado su vida a la canción porque, además, tiene aptitudes y una gran propuesta, como la de este año. Con ella buscará romper la enorme maldición de su país. Macedonia no pasa a la final desde 2012 pero es que, además, ése es su único pase desde el año 2008. Que en once años solo hayan logrado meter una canción en la gran final es, sin duda, un auténtico desastre que este tema puede mejorar. Será una buena actuación.

20- Islandia

Es probable que no hayas aguantado más de cuarenta segundos oyendo la canción de Islandia. Pero, si lo has hecho, también es probable que la hayas subido a tu top tantas posiciones como hayas podido. Porque es una canción digna de una gran final, solo porque aporta la nota de color. De un color negro oscuro y rojo sangre, pero color, al fin y al cabo. Hatari es una banda que, ellos mismos aseguran, es tan anti social como anti capitalista y hasta con cierto toque de bondage cuya estética agrada y perturba a partes iguales. La canción no recuerda a Lordi, aunque lo intentemos, pero es cierto que la propuesta que nos trae Islandia es a tener en cuenta, porque puede ser el gran campanazo para todos aquellos que huyen de las divas. Estribillos potentes, una voz curiosa y unos sonidos de otro mundo. Islandia es el único país nórdico que, hasta la fecha, todavía no ha ganado Eurovisión. Eso sí, tiene dos segundos puestos y un cuarto y, además, ha logrado pasar a la final siempre, desde 1986, salvo en siete ocasiones. Cuatro de ellas, seguidas. Los últimos cuatro años, de hecho porque, además, el año pasado fueron últimos de su semifinal. Este año, en cambio, las casas de apuestas no se arriesgan a bajarlos del octavo puesto. Por algo será.

19- Portugal

La historia de Portugal en Eurovisión siempre ha sido bastante tibia, con posiciones de media a final de tabla y hasta 12 ocasiones en las que ni siquiera han llegado a pisar la final. Todo cambió con Salvador Sobral y ese Amar pelos dois con la que ganaron hace dos años. Sin embargo, siendo anfitriones, volvieron a ser los últimos de la final. Este año lo intentan también en portugués, esa lengua que no plantean abandonar para concursar, y con ritmos tan folclóricos y atractivos como los de este Telemóveis, un tema distinto lo mires como lo mires (e, incluso sin mirarlo) y que atrapa o asusta casi tanto como el de Islandia. Conan Osíris (sí, debe su nombre artístico al personaje de dibujos animados) es un diseñador gráfico reconvertido a cantante con estilista propio y un método autodidacta que le ha llevado a crear canciones como ésta, con las que aspira a todo. Imposible no tenerlo en cuenta. E imposible no quedarse con la boca abierta durante toda su actuación. Diferente.

18- Australia

Te encante o te pese, Australia ES Eurovisión. En mayúsculas. El país oceánico lleva emitiendo el Festival desde 1983 y con audiencias bastante espectaculares, organizando, incluso, premios paralelos en algunos años. Tanto es así que, finalmente, en 2014 fueron país invitado al concurso europeo de la canción y, desde 2015, compiten como un miembro más. De hecho, en sus cuatro participaciones, siempre han pasado a la final, y sus puestos son algo más que envidiables. Australia ha terminado en el segundo, quinto, noveno y vigésimo puesto. Y en semifinales nunca ha bajado del sexto lugar. Sin duda, resultados maravillosos para propuestas que enganchan, como es el caso de esta lírica que nos trae Kate Miller-Heidke, una cantante soprano conocida en su país por participar en numerosas óperas, con las que ha viajado a Inglaterra y a Estados Unidos. Comprometida con su país y el medio ambiente, la australiana dedicó todos los beneficios de su cuarto disco, publicado en 2014, a salvar la Gran Barrera de Coral. De momento, además, ella ya es una ganadora. Kate es la primera cantante que va por su país y que no ha sido elegida a dedo, sino que ganó la primera final nacional televisada de Australia. Mucha suerte. Este Zero gravity va a dar mucho de qué hablar.

17- Croacia

Número uno en ventas con su primer single y apodado como el Michael Bublé croata, Roko es un cantante bastante novel, que apenas ha participado en dos concursos de televisión, en su país y en Serbia, donde ha sido segundo finalista y ganador, respectivamente. Su fama es muy reciente y, de hecho, ésta es su primera canción propia, creada por el representante de Croacia en Eurovisión 2017, Jacques Houdek. A Roko no le falta voz, ni tampoco sentimiento, para cantar una canción en inglés y croata que en las casas de apuestas no sube demasiado, pero que a nosotros nos tiene bastante enamorados. Su estética es curiosa, como la de la gran mayoría de artistas que se ubican en esta parte de la tabla, pero su calidad vocal y el propio ritmo de la canción nos ayudan a subirla varios puestos. Y es un riesgo, porque Croacia solo ha pasado a la final dos veces desde 2010. Habrá que ver si este año logran clasificarse, porque compiten en la semifinal más reñida, la del jueves 16 de mayo.

16- Reino Unido

Reino Unido es todo un peso pesado en Eurovisión, aunque lleve desde 2009 sin conseguir un Top 10. Porque el país ha ganado en cinco ocasiones y, ojo, tiene 15 medallas de plata en el Festival, porque, además, en 40 de sus 61 participaciones ha logrado estar entre los diez primeros clasificados de la final. Una final que siempre ha logrado y que ahora tiene asegurada, porque es uno de los países del grupo del Big 5. Un recuento más que notable para un país que, en esta ocasión, nos trae a un cantante muy joven pero con mucha fuerza vocal e interpretativa. Michael Rice ha participado en varios concursos musicales en Reino Unido, pero que ésta es su primera canción propia en el mercado musical. Una canción potente, que nos permite ver el torrente que tiene Rice, que se nota que siente cada nota que canta. Una letra plagada de amor y verdad que podría arrasar en el jurado profesional. Lo merece. Como anécdota, al inglés lo acompañará, a los coros, Sahlene, cantante que representó a Estonia en Eurovisión 2002 y que también ha sido corista de Suecia, Malta y Australia en Eurovisión en los años 1999, 2000 y 2016, respectivamente. Mucha suerte.

15- Noruega

Volvemos a un nuevo tema movido y con estética diferente de la mano de Noruega. El trío KEiiNO se formó con el único deseo de poder representar a su país en Eurovisión. Tres cantantes con trayectorias muy distintas. Alexandra ha pasado por varios concursos televisivos de música y talentos; Tom Hugo (el rubio de los dos noruegos) tiene una carrera similar, aunque se inició en la música con solo siete años; y, por su parte, Fred-René es un cantante muy popular de rap en Noruega y, además, en su faceta como político ha llegado a ser miembro del parlamento durante una legislatura. La diferencia de edad entre ellos es de 17 años, siendo Tom Hugo el mayor y Alexandra la más joven. Su canción, con ritmo pegadizo y un alegre ritmo musical, es una de las más reconocibles de la edición, y quizá de las más veraniegas y festivaleras, con parte folclórica incluida. Una propuesta realmente firme con posibilidades de poder ganar y enganchar a toda Europa. No en vano, Noruega ha concursado en 57 ocasiones, y solo tres veces se ha caído de la gran final. Han ganado tres festivales, el último en 2009, con el archi conocido Alexander Rybak. Veremos cuál es su resultado este año. Pero todo parece apuntar a algo bien alto.

14- Finlandia

Canción electrónica, actual y bien movida la de Finlandia. Los nórdicos tienen claro que quieren pisar la gran final, algo que últimamente se les resiste, y por eso nos han enviado una propuesta machacona, discotequera y muy interesante, ofrecida por Darude y Sebastian Rejman, un dúo unido directamente para ir a Eurovisión. Darude es un DJ muy conocido en todo el mundo, con varios Grammy a sus espaldas y una trayectoria solvente en toda Europa y, sobre todo, en su país. Sebastian, por otro lado, es cantante, actor y presentador de éxito, y también ha participado en varios concursos de la televisión de Finlandia. Juntos forman este dúo solvente que podría clasificarse sin problemas. Algo que, Finlandia, desea con ganas. Porque en los últimos 9 años se ha caído de la final cinco veces. Confiamos en que tengan más suerte esta vez. Su única victoria fue en 2006, con Lordi.

13- Grecia

Grecia sorprende este año con un medio tiempo que no tiene, ni por asomo, esos ritmos folclóricos que tanto nos enamoran y que suenan tan bien en muchas de sus canciones que han participado por Eurovisión y le han dado posiciones realmente buenas. Solo han ganado en una ocasión, en 2005 con Helena Paparizou y su My number one. Sin embargo, de sus 39 participaciones, todas menos dos han logrado clasificarse para la final. Un éxito rotundo que siempre viene ligado a una calidad absoluta en sus propuestas. Como ésta, de Katerine Duska. Un tema con una voz distinta, con toques muy líricos, con un ritmo pegadizo y unos estribillos que tienen fuerza y carisma y que van creciendo en potencia durante la canción. No en vano, la canadiense (Katerine nació en Montreal) tiene solo un disco en el mercado, pero una trayectoria de varios años que le van a avalar un directo potente con el que seguro que Grecia vuelve a las fantásticas posiciones que logra casi siempre. Este año, indiscutible, nos traen una de las mejores canciones del año.

12- Azerbaiyán

Hace falta tener muy buena voz para poder cantar un tema como este Truth, con el que Chingiz luce en falsete durante segundos y segundos en unas estrofas que van mejorando, con ritmo machacón y constante, y unos estribillos que se te clavan en la cabeza para pedir más y más. El cantante de Azerbaiyán, y ganador del Pop Idol de su país, es en realidad ruso de nacimiento, y además muy popular en Ucrania, país que este año no participa. Practica deporte y técnicas de medicación y, sin duda, es otro de los grandes atractivos del año. Más puntos a su favor para un artista aficionado al flamenco, que toca la guitarra española y que, de hecho, canta y habla español bastante dignamente. Chingiz tiene, de entrada, todo de cara. Azerbaiyán se ha clasificado siempre para la final, salvo el año pasado. Éste es un tema de los de recordar y votar por él, no nos cabe duda. Llegará donde quiera.

11- Malta

Malta bien podría subir a mi lista del Top 10 y, seguramente, subirá, porque raro es el año que no me cae uno (y, por suerte, solo uno) de mis diez favoritos en las semifinales. Pero lo cierto es que, de momento, MichelaChameleon tienen que conformarse con la 11ª posición, realmente envidiable, por otro lado. La canción es maravillosa, con unos estribillos llenos de fuerza, de poder, de ritmo pegadizo y muy divos como para poder cantarlo a lo Single ladies de Beyoncé. Aquí hay calidad, personalidad, ritmo y ganas de ganar. Todo podría ocurrir, porque en directo puede catapultarse con facilidad, es un tema fácil de recordar y que nos invita a sonreír y a superarnos. Michela tiene solo 18 años y acaba de ganar la primera edición de Factor X en su país, aunque ya saltó a la fama hace dos años, cuando intentó representar a Malta en Eurovisión, sin éxito. Estudia en el conservatorio de su ciudad (Victoria) y tiene todo listo para poder sacar su primer disco. En él se incluirá, seguro, este temazo con el que Malta busca su primer triunfo en Eurovisión. Lleva concursando 31 veces, pero solo tiene una doble medalla de plata como posición más alta. En los dos últimos años no ha logrado pasar a la final. ¿Lo hará este año? Seguro que sí. Confiamos en ello.

Llegados a este punto, solo nos queda por conocer los diez países que mejor propuesta llevan este año a Eurovisión y, entre los que habréis visto, hemos decidido clasificar a España. Junto a nuestro país, Chipre, Dinamarca, Francia, Israel, Italia, Países Bajos, Rusia, Suecia y Suiza. El top definitivo lo conoceremos en unos días. ¡Sigue atento a You Valencia!

Imágenes: Eurovisión.tv

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2 thoughts on “Eurovisión 2019: Las canciones que deben pasar a la final”

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