Estas fallas 2019 dejaron el indulto oficial de dos ninots, aquellos más votados por los visitantes a la Exposición ubicada en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia, y que pertenecían a las fallas de las comisiones Císcar – Burriana (en el caso infantil) y de Exposición – Mícer Mascó – Arévalo Baca (en el mayor). Sin embargo, estas dos escenas no han sido las únicas que han conseguido salvarse del fuego y que se expondrán, a partir de ahora, en un museo. Porque si el Museo Fallero ubicado en Monteolivete es uno de los más visitados de la ciudad, hay otro espacio que también está dedicado a las fallas y que también se llena cada año con nuevos ninots.

Hablamos del Museo del Artista Fallero del Gremio Artesano de Artistas Falleros de Valencia que, en su Delegación encabezada por su directora, María Pilar Luna Pérez, ha considerado el indulto para que formen parte de su colección permanente del Museo a dos ninots, uno infantil y otro grande, que se exhibieron en la pasada Exposición del Ninot. En el caso infantil, se trata de una escena familiar “no exenta de diversión, pero también llena de inocencia” del artista Iván Tortajada para la Falla Maestro Gozalbo – Conde Altea.

“La falla, en conjunto, habla de los errores que cometemos cuando somos pequeños en la lógica de nuestro proceso de aprendizaje y asimilación del mundo que nos rodea y que, si fallamos, siempre tenemos la opción de corregir sin que nuestros fallos no supongan fracaso, sino éxito”. En el ninot es “una niña y dos niños que ayudan a su madre a lavar la ropa. Hay un cuarto niño, pero ha quedado dentro de la lavadora al despistarse y ha caído en ella. A este elemento el artista ha dado luz y movimiento”.

Por otro lado, el ninot indultado por el Gremio mayor es obra de José Ramón Devís, con diseño de Carlos Corredera, para Pietat/Empatía, de la Falla Zapadores – Vicente Lleó. “Bajo la referencia a las diferentes representaciones de la Piedad en las Bellas Artes, la escena la protagonizan una enfermera que auxilia a un náufrago refugiado, agónico, que acaba de tocar tierra. El hecho de socorrer, la ayuda o la acción social con el necesitado no es sino una forma de acortar distancias con aquél que viene de fuera y empatizar con su situación, acogerlo y sentirse próximos”.

En los próximos días se llevará a cabo la recepción de estos ninots en el Museo, que quedarán presentes junto al resto de piezas de distintas fallas que se conservan, así como una fotografía de todas las fallas plantadas en el Ayuntamiento de Valencia y de las ganadoras con el primer premio de la Sección Especial a lo largo de su historia.

Imágenes: Iván Esbrí para el Gremio de Artistas Falleros

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