Eurovisión 2017 ya ha echado a andar, con los primeros ensayos sobre el escenario del Centro Internacional de Exposiciones de Kiev, la capital de Ucrania, donde se realizará este gran concurso, del 9 al 13 de mayo. Una semana de emociones donde 42 países competirán por convertirse en el nuevo himno de Europa, sonando en radios, emisoras y playlists de todo el continente, y de zonas tan alejadas pero seguidoras del Festival como la admirada Australia, que desde hace unos años también participa en este gran concierto. Un concierto con una ausencia notable este año, la de Rusia. A pesar de que el país ha tenido sus desapariciones en algunos años, siempre ha sido por motivos propios o por no clasificarse. Sin embargo, este año su no presencia en Eurovisión se debe a un cambio de última hora del país que lo organiza, Ucrania.

El anfitrión ha decidido aprobar una Ley que prohíbe la entrada de la cantante ya seleccionada de Rusia, y que sí estará, por ejemplo, en el disco que se vende asociado a todas las canciones del Festival, que para muchos eurofans, siempre serán 43 este 2017. Sin embargo, sobre el escenario solo podremos votar por 42, después de la retirada de Rusia al no poder participar con su balada Flame is burning de Julia Samoylova, porque el país que dirige Vladimir Putin se negó a cambiar de artista, que era lo que le pedían desde Ucrania, a falta de unas semanas de empezar los ensayos del Festival. Así pues, Rusia vuelve a abandonar Eurovisión, un concurso que desde hacía unos años parecía tener más que dominado.

Porque Rusia es, junto a Azerbaiyán, Rumanía y Ucrania, uno de los cuatro países que desde que se organizan semifinales para escoger a los grandes finalistas, siempre ha conseguido pasar esta criba -hasta este 2017 era el único país que, además, no se había ausentado nunca y tenía mayor cantidad de representaciones-, y, generalmente, con posiciones muy dignas. De hecho, Rusia ha participado solo en veinte ocasiones y, de ellas, tiene cuatro segundos puestos, tres terceros puestos, y un quinto puesto. Además, una flamante victoria, la de Dima Bilan con Believe, una canción que hizo historia en el Festival por su escenografía. Siempre han llevado canciones potentes y artistas de fama internacional que le han valido que de sus veinte candidaturas, hasta en doce ocasiones hayan estado entre los diez primeros clasificados de la gran final.

Y no es el único récord que ostenta Rusia. Porque en 2015, Polina Gagarina, la representante de este país, logró ser la primera canción no ganadora en superar los 300 puntos en el Festival (se clasificó segunda con su A Million Voices), y fue la canción no ganadora con mayor cantidad de puntos, ostentando además el cuarto puesto histórico de mayor puntuación, y que permanece como la canción rusa con mayor puntuación. Estonia es el país que más puntos ha dado a Rusia en la historia del Festival, seguido de Letonia y Bielorrusia, y curioso es que, sin embargo, Rusia ha dado a Ucrania más puntos que a ningún otro país en el certamen, seguido de Azerbaiyán y Armenia. Rusia volverá en 2018, o eso ha prometido. Y lo hará, de nuevo, con Julia Samoylova. Seguramente, ya parta como gran favorita a ganar. Antes de abandonar, las casas de apuestas la situaban en noveno lugar.

Imágenes: Eurovision.tv

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