Han sido ochenta años de silencio, de agujero señorial, de campanario regio pero vacío, a la espera de poder completarse nuevamente, y replicar con campanas que tengan la misma importancia y solemnidad que la propia parroquia. Hablamos de uno de los espacios religiosos más importantes, visitados y fotografiados de la ciudad, especialmente por su céntrica ubicación, punto de encuentro para muchos vecinos de la ciudad, y punto de partida, por otro lado, de numerosas manifestaciones y fiestas valencianas: La parroquia de San Agustín.

Y es que la Archidiócesis de Valencia ha anunciado que este templo cristiano volverá a tener campanas después de ochenta años. De hecho, sus cuatro nuevas campanas han sido bendecidas coincidiendo con la festividad de San Agustín, que se celebró el miércoles 28 de agosto. Así, la parroquia de Santa Catalina y San Agustín de Valencia celebró esta pasada semana la fiesta de su titular, San Agustín Obispo, con una misa y la bendición de sus cuatro nuevas campanas. Durante la misa, después de la homilía las campanas, que estuvieron expuestas en el altar, fueron bendecidas por el párroco Javier Llopis, quien ha precisado que se instalarán próximamente en el campanario.

Las nuevas campanas, que han sido fundidas en Italia y elaboradas por la empresa valenciana “2001 Técnica y Artesanía”, llevan por nombre “Santa Catalina”, de unos 100 kilos de peso; “San Agustín”, de 120 kilos; “San José”, de 250; y “Nuestra Señora de Gracia”, de 350. La fundición de las campanas “es una iniciativa puesta en marcha hace un año y medio por la parroquia, en cuyo campanario no había campanas desde la reconstrucción que se hizo del templo en 1940 tras la Guerra Civil”.

Una reconstrucción más que palpable no solo en el interior de la parroquia, sino también en el exterior, para la que se emplearon piedras de distintos tonos, que dejan ver qué parte de San Agustín es la que se encuentra restaurada y cuáles son las piezas que se conservan originales después de los bombardeos, incendios y otros saqueos acometidos durante la Guerra Civil Española, que obligaron a muchos templos católicos a tener que refundarse y reconstruirse, como ocurre también con la Iglesia de los Santos Juanes, ubicada junto al Mercado Central de Valencia.

Ahora solo habrá que esperar a que estas campanas vuelvan a su lugar original, y que la parroquia de San Agustín pueda hacerlas sonar no solo en sus días grandes, sino también en las muchas fiestas que se celebran dentro del templo, dando mayor júbilo y solemnidad a todos ellos.

Imágenes: Archidiócesis de Valencia

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.