Es un parque para animales africanos, y también un auténtico lugar de reserva de muchas especies. Bioparc Valencia cumple múltiples funciones desde su apertura en Valencia y, ahora, “expone” al público un nuevo animal. Se trata de los Addax, un antílope en peligro de extinción que hace unas semanas fueron trasladados hasta la capital del Turia para acomodarse a su nuevo emplazamiento y que el público ya puede ver. Porque Bioparc ha creado un recinto multiespecie, donde conviven dos tipos de estos antílopes que podrán encontrar en Valencia “razones para la esperanza”, tal y como informa el parque en un comunicado enviado a los medios de comunicación.

Los Addax y la gacela Mhorr que estuvo extinta en la naturaleza y ha comenzado su reintroducción gracias a las instituciones zoológicas. Así, ya podemos contemplar en la sabana de este recinto dos bellas y amenazadas especies de antílopeAddax (Addaxnasomaculatus) y Mhorr (Nanger dama mhorr), conviviendo como lo hacen en la naturaleza. Esta última es un icono conservacionista, pues gracias a instituciones como la valenciana ha comenzado a reintroducirse en su hábitat tras ser salvada de su extinción por los programas internacionales de preservación. Un grupo de este bello antílope llegó al parque en 2014 y desde entonces se está reproduciendo con éxito.

El pasado mes de octubre el parque valenciano recibía con entusiasmo dos hembras de una nueva especie, el antílope Addax, en el marco del programa europeo de conservación (EEP) de esta singular especie que está catalogada en peligro crítico en la “lista roja” de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), pues se estima que quedan menos de 100 individuos maduros en su hábitat. Se espera la llegada de un macho y así contar con un grupo reproductor el parque que conlleve el nacimiento de los primeros Addax valencianos. Con esta nueva especie se consolida, una vez más, el compromiso de este recinto con la actividad conservacionista.

Los recintos multiespecie son una de las características más valoradas de Bioparc en todos los sentidos. Por una parte, resultan idóneos para estimular los instintos de los animales, pues tienen que convivir y establecer jerarquías entre los diferentes individuos y especies como sucede en estado silvestre y, por otro lado, ofrecen una visión mucho más real de los hábitats que tan fielmente se recrean. En este recinto podemos contemplar, además de los antílopes, la llamativa Grulla coronada cuelligrís (Balearica regulorum) y la Tortuga de espolones (Geochelonr sulcata).

Los Addax fueron habitantes de los desiertos del norte de África, desde los sistemas de gran duna de arena a los terrenos desérticos compactados. Pueden pasar meses sin agua e incluso pueden estar sin beber durante años, tomando sólo la humedad de las plantas que comen. Su aclimatación para sobrevivir en estas inhóspitas zonas. Es el ungulado más grande del desierto y pueden dejar que la temperatura corporal aumente durante el día y reducirla durante el fresco de la noche, sin perder agua. También es conocido como el “antílope blanco” por el color de su pelaje, que se oscurece en invierno hacia tonos grisáceos y marrones, tiene una característica máscara en forma de “X” de color blanco que contrasta con su frente oscura.

Imágenes: Bioparc Valencia

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