El Día de San Valentín ha llegado a nuestros días como una celebración surgida de una necesidad comercial, pero los orígenes de esta fiesta como Día de los Enamorados se pierde en el tiempo. Así que vamos a conocer un poco más sobre los verdaderos orígenes del Día de San Valentín, que en algunas ocasiones llegan a ser, incluso, violentas.

Para empezar nos situamos en la época roma, ya que se han encontrado pruebas sobre la celebración de una fiesta pagana dedicada a la fertilidad, llamada Lupercalia, en la que las mujeres esperaban ser golpeadas con látigos hechos de piel de cabras y perros, mojados en la misma sangre de estos animales, ya que creían que este ritual les otorgaba fertilidad. Afortunadamente, siglos más tarde, en el año 496, el papa Gelasio I prohibió esta particular celebración e instauró el 14 de febrero como día de la fiesta de San Valentín.

Pero es en 1382 cuando se nombra en una publicación como día para celebrar el amor el mismo Día de San Valentín. Fue el escritor inglés Geoffrey Chaucer, quien escribió un poema titulado Parlamento de los pájaros, donde se dedica el 14 de febrero al día del amor. Otras celebraciones de San Valentín, las encontramos en la corte del rey Carlos VI de Francia. El monarca creó la Corte del Amor, mediante la cual, el primer domingo de cada mes y durante el Día de San Valentín, se efectuaban una serie de competencias en los que los participantes competían para conseguir pareja entre las doncellas cortesanas. Durante el siglo XV se hizo costumbre escribir poemas o Valentinas entre enamorados. Y es desde principios del siglo XIX, comenzó en Gran Bretaña la comercialización de esta fiesta con la fabricación masiva de tarjetas genéricas del Día de San Valentín, con frases hechas y adornos.

Pero es en Estados Unidos, hacia el año 1842, cuando Esther Ángel Howland empezó a comercializar las primeras tarjetas postales masivas de San Valentín, conocidas como «valentines», con símbolos como la forma del corazón o de Cupido y las acompañó con rosas naturales que se regalaban a aquellas personas a las que se tiene un afecto especial .

En España, los grandes almacenes Galerías Preciados, ya desaparecidos, trajo la costumbre de comprar un regalo por el Día de los Enamorados, quedando plasmada en la película de cine de 1959 ‘El día de los enamorados’ de Fernando Palacios, con Tony Leblanc, George Rigaud, Ángel Aranda, Katia Loritz, Concha Velasco, Mabel Karr, Manuel Monroy, María Mahor, Antonio Casal y José María Tassoz. Pero sin duda, en Valencia sabemos que nuestros Día de los Enamorados particular es Sant Donís, cuando regalamos la mocaorà.

Imágenes: c.c.

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