Cocinar es un arte que muchos quieren esquivar como sea posible. ¿Se puede comer un menú completo sin pasar por los fogones? Y la respuesta es que sí. Afortunadamente, nuestra dieta mediterránea nos ofrece una carta bien amplia de propuestas deliciosas, nutritivas y frescas que son tan prácticas como sencillas, y que no necesitan ser cocinar al fuego, en cocción, en hervido o en plancha. Nosotros os ofrecemos una prueba de ello. ¿Queréis conocer un menú exquisito que no precisa fogones? Rápido, sano, fácil… Y barato. Id anotando:

Entrante: Gazpacho

No importa si es verano o invierno, porque el gazpacho es un primer plato perfecto, que nos sirve como tentempié por su alto valor nutritivo y su bajo contenido en calorías. Bastará con sumar, en una batidora, tres tomates bien maduros, un pepino, un pimiento rojo, una cebolla y aceite y sal al gusto. Además, añadiremos un poco de agua (medio vaso será suficiente) para poder obtener un resultado más líquido. Con unos minutos que batamos para quitar los grupos sobrará. Y ya tendremos esta bebida tan fresca como española, admirada por todos y que no se necesita cocinar.

Primer plato: Ensalada de garbanzos

Dos tomates de ensalada, un bote pequeño de garbanzos ya cocidos, media cebolla, una lata de aceitunas negras, un pimiento verde, dos manzanas y una lata de anchoas en aceite. Si cortamos todas las verduras y frutas en dados, lo mezclamos en una ensaladera junto a las aceitunas y los garbanzos y salpimentamos al gusto, solo tendremos que añadir un poco de aceite y vinagre y también las anchoas a filetitos para decorar y darle un poco de sabor más intenso. ¡No tardaremos ni cinco minutos!

Segundo plato: Tomates rellenos

Tan sencillo como tener un par de tomates por comensal que vaciaremos y rellenaremos con un poco de jamón de pavo fresco, maíz y también con queso de untar, al que podremos aderezar con perejil o rúcula bien picada. La cantidad de cada ingrediente irá al gusto,pero el resultado siempre será triunfante. Podemos presentarlo junto a unas hojitas de rúcula aderezadas también con unas gotas de aceite.

Postre: Croissants rellenos

El postre es el postre, y si hay que excederse, pues nos excedemos. Que para algo se creó la comida dulce. Aquí nos bastará con un croissant de tamaño medio por persona, además de un bote de crema de chocolate, unas fresas y un poco de nata montada. ¿La receta? Os la podéis imaginar vosotros mismos: partimos con un cuchillo el croissant en dos, de manera horizontal… Y lo rellenamos primero untándolo de chocolate, luego ponemos las fresas a trocitos y, finalmente, en los huecos entre las fresas, añadimos la nata montada hasta que rebose un poquito. ¡Buen provecho!

Imágenes: (cc)

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